Actualmente los equipos de Brasil tienen permitido 9 jugadores extranjeros. A raíz de los malos resultados de la Selección Verdeamarela, desde la Confederación Brasileña de Fútbol se definió que al 2030 el cupo sea reducido a 5 extranjeros.
Brasil tiene hegemonía en la Copa Libertadores (sus equipos se quedaron con el título de la máxima competencia continental en 8 ocasiones consecutivas durante la última década), a nivel de selección el rendimiento de la Canarinha está por debajo de la expectativa y del Jogo Bonito que alguna vez exhibió: un fútbol con predominio de elegancia, naturalidad y precisión.
La verdeamarela, la única que no se ha perdido una sola Copa del Mundo de la FIFA desde 1930, obtuvo su último campeonato mundial en Corea-Japón 2002, hace 24 años. Antes se coronó en 1958 (Suecia), 1962 (Chile), 1970 (México) y 1994 (Estados Unidos). Y recientemente, en Norteamérica 2026, dirigidos por el italiano Carlo Ancelotti, los brasileños se eliminaron en octavos de final al perder 1-2 contra la Noruega de Erling Haaland.
Con el ánimo de dar espacio a sus futbolistas jóvenes, la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) aprobó el lunes anterior una reducción progresiva del número de extranjeros que los clubes pueden incluir en los partidos del Campeonato Brasileño (actualmente 9), tanto en la primera como en la segunda división. La normativa establece que hasta el 2030 el cupo para extranjeros será de 5 y que a partir del próximo año los equipos tendrán que reservar una parte de sus 50 plazas de inscripción para jugadores sub-23. Fuente: eluniverso.com