Racing de Córdoba cada vez ve menos la orilla de la salvación, volvió a perder con un gol en el final del partido y esa desgraciada experiencia ya la vivió muchas veces. Errores que cometió cuando Carlos Bossio era técnico y que se repiten con Diego Pozo. De nada sirve que la derrota haya sido injusta porque Deportivo Madryn hizo muy poco, casi nada para quedarse con los tres puntos, a excepción de un penal que el arquero cordobés, Joaquín Matallia le atajó a Lucas González sobre el final del primer tiempo y el gol a los 48 minutos de juego del segundo tiempo por medio de Jorge Zules Caicedo. 
Las desatenciones o falta de concentración, o vaya a saber que justificación puede encontrarse en esta nueva derrota de la Academia cordobesa. Fue mejor que su rival porque tuvo un desempeño prolijo, casi sin fisuras, entonces daba la sensación que el cambio tan esperado estaba cerca de la recuperación para olvidarse del descenso, pero no porque Deportivo Madryn le dio un cachetazo para que Racing vea cuál es su realidad. Una realidad que al parecer no tiene solución ni con el cambio de técnico ni con modificaciones de jugadores en el once inicial.
Ya al final del primer tiempo Deportivo Madryn le dio una alerta, cuando el árbitro cobró un penal a favor del local, que luego Matallia contuvo. Sobre el final del segundo tiempo el local salió rápido de su defensa, cruzó la línea del medio y después del desborde, el colombiano anotó el tanto de la victoria local y produjo la desazón de los jugadores de Racing, quienes no sabían a donde buscar con la mirada explicaciones de 13 fechas sin victorias y de porque sobre el final de cada etapa o partido el contrario en muchas ocasiones amargó todo esfuerzo realizado.