River Plate fue eliminado de la Copa Argentina por Aldosivi de Mar del Plata, equipo que en el Torneo Apertura 2.026 no ganó ni un solo partido, apenas había conseguido 8 empates y perdió en 8 ocasiones.
La noche del viernes fue la peor noche del Millonario porque peor no pudo haber jugado. No le salió absolutamente nada. La defensa cometió errores, algunos estuvieron muy lentos en las coberturas, los volantes tuvieron marcadas imprecisiones y el ataque prácticamente no existió. El primer remate de River al arco contrario llegó recién en los primeros minutos del segundo tiempo. Ese es el mejor ejemplo de la anemia ofensiva de los dirigidos por el Chacho Coudet.
Aldosivi se puso en ventaja con tanto de Tomás Fernandez (12’PT). En la jugada del gol hubo mucho mérito del Tiburón. Hubo concentración, decisión y determinación en quienes participaron en las acciones previas al gol, algo que ni por asomo tuvo River en todo el encuentro. Nicolás Cordero (30’PT) marcó el segundo en una jugada que dejó al desnudo la lentitud y poca actitud de algunos defensores del Millonario. Después llegó el tercero por medio de Tomás Fernández (11’ST) en otro momento para destacar los movimientos ofensivos de Aldosivi.
Desde entonces River fue pura impotencia hasta tal punto que a algunos jugadores les costaba dominar la pelota. La diferencia en el marcador no fue superior porque los dirigidos por Israel Damonte se dedicaron a defender y con esa actitud dejaron la posesión del balón a su rival. De tanto ir sobre el final llegó el descuento a través de Rafael Santos Borré (42’ST).
Juan Cruz Meza y Fausto Vera fueron reemplazados a los 40 minutos del primer tiempo. Muy pobre actuación de los dos. Mauro Arambarri y Lucas Beltrán no pudieron mejorar la actuación del medio campo Millonario. En Defensa Giovanni González tuvo un pésimo debut. Da la sensación que no está a la altura de las exigencias. La dupla central Quarta-Rivero ofrecieron ventajas. Quedaron muy expuestos porque no existió contención en el medio campo. Ni hablar de la zona de gestación; totalmente impotente. Fue un partido para el olvido.