En un partido de rivales directos por la Permanencia en la categoría sobresalieron los goleadores; en la primera que tuvo Colón, Ramón “Wanchope” Ábila abrió el marcador con oficio, desvió el balón que iba al centro del área y venció al arquero, luego en la primera que le llegó a Adrián Emanuel “Maravilla” Martínez, ancipitó a la defensa visitante y la Gloria alcanzó el empate. En la segunda parte cuando la apatía estaba adueñándose del compromiso, otra vez Maravilla Martínez logró marcar la ventaja a favor del local y en el cierre del partido, para que todos festejen con libertad, apareció Nicolás Barrientos para anotar el tercero después de un contrataque. Ganó Instituto por 3 a 1 a Colón de Santa Fe y respira porque está vivo, en condiciones de pelearle a cualquiera para mantenerse en Primera División.
Fue un triunfo ampliamente justificado porque Instituto en la sumatoria de acciones frente a los arcos fue el que más tuvo en el haber, entonces en el balance las cuentas la cerraron
con un superavit. Quedó quinto en su zona, con 8 unidades a dos del líder, y son datos que en estos momentos poco tiene de importancia porque su lucha no es una clasificación a una copa internacional sino el de permanecer en la categoría; y en esas cuentas sacó ventajas; son 7 puntos los que los separa del penúltimo puesto, el que ocupa Gimnasia y Esgrima de La Plata, hoy desciende junto a Arsenal, un enfermo terminal que ya no tiene remedio. Quizás por esa ventaja se dio el festejo del final; con el cuerpo técnico y suplentes tirados en el suelo gritando hasta el delirio, porque la salvación es palpable y con goleadores como Maravilla Martínez todo es más real, todo es posible.