El argentino Leonardo Felicia es Ayudante Técnico de Juan Cruz Real, entrenador del América de Cali

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Forma parte del cuerpo técnico del América de Cali que en estos momentos se encuentra en los puestos de vanguardia de la Liga Dimayor de Colombia y con posibilidades de continuar en la Copa Libertadores o de ingresar a la Copa Sudamericana, según los resultados que se den en el Grupo “E” del certamen más importante de Sudamérica. En una larga entrevista con Razón Deportiva habló de la actualidad del América de Cali, de la exigencia de su gente, del rendimiento del equipo, de las competencias internacionales y del torneo local, de los juveniles, de las capacitaciones, del crecimiento personal y de la gracia de Dios.

Las circunstancias de su arribo a Colombia

“Llegué por medio de un ex ayudante de campo de Bielsa, Francisco Meligini, quién me recomendó a Juan Cruz Real (técnico del América de Cali), que en ese momento estaba en Estados Unidos y se contactó conmigo para entrevistarme. Lo hizo varias veces, luego comenzamos a tener una relación y me dijo que cuando saliera una oportunidad me iba a ofrecer que sea su asistente. Después apareció América de Cali y empezamos a trabajar juntos”.

América tiene profesionales aptos

“De Colombia no he conocido prácticamente casi nada, a excepción de los estadios, los caminos hacia los estadios y hacia los lugares de entrenamientos de América de Cali. En cuanto a la adaptación al club todo va yendo muy bien, América tiene profesionales muy aptos y preparados en cada una de sus funciones, a su vez el colombiano es muy cálido, entonces te hace sentir uno más, no te hace sentir una persona nueva. Entonces desde el primer día pude desenvolverme mucha tranquilidad sabiendo que cuando uno se maneja con humildad las cosas salen bien”.

El Club tiene las herramientas que un cuerpo técnico necesita

“Uno se prepara para trabajar en el fútbol profesional, en lo personal no me pongo un destino, un club como una meta, simplemente uno quiere ocupar los mejores lugares. En lo posible que existan todas las herramientas para que uno pueda trabajar tranquilo porque nosotros somos seres humanos y también necesitamos ciertos requisitos para poder trabajar bien. América de Cali tiene esos requisitos; te trata bien, te paga bien, te hace sentir bien. Entonces uno viene al club y únicamente piensa en mejorarse, que el jugador mejore y que las cosas en el club resulten. Y eso muchas veces no se da, parece ilógico. Se puede pensar que en todos los clubes se da de esa manera, pero no es así. Cuando se dan las cosas uno se siente orgulloso”.

Hinchas exigentes, el último técnico que fue campeón no fue renovado en su cargo

“Sin dudas se siente presión, tal vez más que la mayoría de clubes de Argentina. Nosotros llegamos a América en un momento muy lindo para su historia, pero muy difícil para entrar a trabajar porque acababa de salir campeón y no se le renovaba el contrato al cuerpo técnico que logró ese éxito. Sabemos que en momento tuvo resistencia, pero al salir campeón quedó en la historia del club. Luego cuando llegamos nosotros, los seguidores demostraron mucho descontento, actualmente también lo demuestran. Nosotros con trabajo, con humildad y con resultados, la verdad que sin resultados no se puede sostener ningún proceso, vamos cambiando ese pensamiento. Igual que dije al principio, no venimos a cambiarle el pensamiento a la gente y que nos quieran, simplemente vinimos a lograr resultados. Que América vuelva a ser protagonistas y que mínimamente esté entre los tres primeros lugares. Luego que juguemos las finales, puede pasar cualquier cosa. Ahora lo importante es llevar al América a la ronda final del campeonato”.

América tiene buen rendimiento y el juego va acercándose al ideal del técnico

“El equipo está aproximándose mucho al equipo que Juan Cruz Real quiere. Juan es un entrenador ofensivo, que quiere una presión alta, le gusta un juego dinámico, de constante movilidad, de manejar el balón. Nosotros de todos los partidos que hemos jugado hemos tenido el dominio de la pelota y de los espacios, a excepción del encuentro frente a Universidad Católica de Chile. En ese partido, más allá que Católica jugó muy bien, sentimos el trajín de los minutos acumulados por jugar Copa Libertadores, por jugar Supercopa y Campeonato. Los jugadores después del partido nos hicieron saber qué sentido esa acumulación de minutos, que estaban cansados. Entonces salvo ese partido, en todos los demás estuvimos cerca de lo que nosotros buscamos, pero no siempre se dieron los resultados, a veces no hemos tenido buenas terminaciones, no tuvimos buenas resoluciones en el último cuarto de cancha y como siempre decimos los partidos se ganan en las áreas. El rendimiento general ha sido bueno”.

La Copa Libertadores objetivo principal y Copa Sudamericana la gran alternativa

“Estamos terceros en la Copa Libertadores, nos queda el último partido del grupo contra Gremio en Brasil. Hasta perdiendo podemos ingresar a la Copa Sudamericana, obviamente pensamos en ganar para continuar en Libertadores. A nivel resultados el proceso es bueno, sobre todo porque nos tocó un grupo difícil, con Inter y Gremio de Brasil y Universidad Católica de Chile. Ellos tienen un presupuesto mayor, varias veces superior al América, también son equipos consolidados y estos dos temas no son menores (Gremio de Brasil 10, Internacional de Brasil 8, América de Colombia 5 y Universidad Católica de Chile 4). Nosotros con nuestras herramientas y gracias a la capacidad y al trabajo de los jugadores nos hemos desenvuelto bien. Esto se suma a que ahora en el campeonato local los resultados están apareciendo y eso nos da mucha más tranquilidad para afrontar los nueve partidos de la recta final del torneo. El objetivo es meterse entre los dos primeros puestos”.

Uno de los trabajos a destacar es darles tiempo a los juveniles

“Tenemos 26 jugadores profesionales, existe una mistura bastante buena entre jugadores de mayor rodaje y jugadores juveniles. Una de las cosas del proyecto que nosotros empezamos era que íbamos a trabajar con juveniles, que en Colombia no es normal que jueguen, culturalmente no se utiliza, no es como Argentina que todo el tiempo está poniéndose juveniles. Queremos fomentar las canteras, de hecho, lo estamos haciendo, en todos los partidos del campeonato y hasta en Copa Libertadores siempre hemos puesto al menos dos juveniles menores de 19 años con menos rodaje. Eso para nosotros es muy importante. Inclusive dos jugadores están citados a la Selección sub 20 de Colombia; Batalla y Barreiro. No es por nuestro trabajo, lo quiero aclarar, pero es importante darles rodaje y tiempo de juego”.

Los técnicos están en constante crecimiento

“Este momento es muy importante para mi carrera porque estoy aprendiendo y logrando un crecimiento y porque los entrenadores estamos en una constante formación. Trabajar con Juan Cruz para mí es muy grato y muy importante, y a su vez estar en el América te prepara y te lleva hacia arriba de lo que uno tiene que dar”.

“en el cuerpo técnico estoy un poco más enfocado en el trato con los juveniles, primero por mi corta edad y porque no tengo tanta diferencia con ellos. Segundo porque en los roles del cuerpo técnico elegí estar más cerca de los juveniles. Por otro lado, estoy enfocado en la parte ofensiva, el otro ayudante, Sergio, trabaja en lo defensivo y pelota parada porque es especialista en eso. Cada uno se enfoca en sus virtudes para que Juan Cruz tenga menos trabajo y porque la cabeza de un entrenador debe estar pensando en múltiples factores múltiples soluciones. El entrenador de un equipo tan grande como el América tiene muchas responsabilidades y puede terminar estresado”.

La capacitación es importante para la vida

“No me arrepiento de nada, pero siempre pienso que uno puede dar un poco más y estar más capacitado. Hoy hablo inglés nivel medio y cuando estuve jugando en Indonesia, me hubiera gustado aprender mejor ese idioma. Tal vez en esa época no había tantas carreras a distancia, y cuando uno es jugador tiene más tiempo libre y si volvería el tiempo atrás estudiaría una carrera a distancia. Todo lo que esté relacionado con la capacitación es sumamente importante. El haberte capacitado te da armas y herramientas para afrontar en la actualidad las cuestiones que surgen, cuando necesitas la inteligencia, el conocimiento y un control emocional. No es que uno no se sienta capacitado, pero cuando ocupas un espacio siempre te queda la sensación que podés ir más arriba. Hoy en el lugar que estas no tenés tiempo para nada, tenés que trabajar, actuar y brindar soluciones. Tengo que generar trabajo, mejorar a los jugadores y tratar de ayudar al entrenador principal en todo lo que podamos y que tome las mejores decisiones”.

Todo lo que tenemos se lo debemos a la gracia de Dios

“El lugar donde estamos, el conseguir llegar a un club como el América no es una cuestión de conocimiento sino es una cuestión de la gratitud de Dios, soy muy creyente en Dios y en Jesucristo. En la actualidad soy la misma persona que se tuvo que ir de Belgrano y no he cambiado, ni soy un profesional distinto. Simplemente Dios te saca o Dios te pone. Seguramente en Córdoba existen técnicos con mayor capacidad que mi persona, pero la gracia de Dios me puso a mí. Uno tiene que ser obediente y creyente, y seguir trabajando con humildad y entender que esto no es de uno sino de una bendición del Cristo que uno cree”.

Leonardo Felicia, hoy tiene 35 años de edad, jugó en Instituto y Talleres de Córdoba, debutó a los 16 años en el Nacional B de Argentina. No pudo afianzarse y a los 20 años emigró a Indonesia, donde jugó por un periodo de seis años. Regresó y por distintas cuestiones, le costó encontrar un club, decidió comenzar como entrenador. Trabajó durante siete años en Belgrano de Córdoba. Empezó como asistente del cuerpo técnico encabezado por Ricardo Zielinski. Se encargaba de la parte tecnológica, realizaba informes sobre análisis del juego propio y de los rivales. En ese club también dirigió en inferiores, categoría AFA. Cuando descendió Belgrano se hizo una reestructuración y como desde el club solicitaron que la gente que estaba muchos años diera un paso al costado y saliera de buena forma, decidió marcharse. Después se dio esta oportunidad en el América de Cali, lugar ideal para el aprendizaje y para obtener una vasta experiencia.

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