Copa Libertadores: River domina el escenario

0
9

No se presentó especialmente fino. El 4-2-3-1 le daba el control del partido, pero escaseaban las situaciones de gol. River se comportaba en Lima como si fuera el dueño de casa. Sin desparpajo, plantado de lado a lado, con los pies sobre el sillón en el estadio Nacional. Alianza se organizaba muy correctamente. Solo eso impidió que fuera una goleada.

Marcelo Gallardo ingresó con el pie en el embrague midiendo las distancias. Nicolás de la Cruz, como mediapunta del equipo, no encontraba los espacios para recibir y armar juego. Los Enzos conducían al equipo hacia el espacio del visitante. Faltaba la chispa final. Julián Álvarez, Simón y Barco no explotaban. Tampoco se daban por vencidos.

Hay dos modificaciones que cambian el destino del partido. La primera es la de Juan Fernando Quientero, un dulce de leche para el juego. Más volumen, más pases, más riesgo de asistencia. La segunda es la de Matías Suárez. En la primera pelota, ya venció las manos del arquero rival. Decisivo ingreso: por sumar peso en el área y por definir como los dioses.

River necesitaba pisar fuerte para consolidarse en el grupo. Demostró por qué es uno de los candidatos a ganar el título. Fuente: Conmebol

Comentários no Facebook