Padre e hija, pero cada Koloc con su volante

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Padre e hija, pero cada Koloc con su volanteEl checo Martin Koloc vuelve a las pistas y dunas del Dakar como piloto. Se trata de una gran primicia sobre el jefe del equipo, que se ha encargado de enseñar los fundamentos del rally raid a su hija Aliyyah, de nacionalidad seychellense. Ahora la joven contará para su cuarta participación con el gregario más devoto del mundo.

Aliyyah Koloc es una cara bien conocida en el vivac del Dakar, en el que ha estado presente desde los 16 años. Junto con su hermana gemela Yasmeen, se ha embarcado siempre en los proyectos de su padre Martin, que ya competía a finales del siglo XX para el entonces dfb61.jpghéroe nacional checo, Karel Loprais. Al fundador y jefe del equipo Buggyra Racing nunca le han faltado los proyectos, pero el más importante ha sido, sin duda alguna, el de la visión a largo plazo para sus hijas, en particular para Aliyyah, que ahora, a sus 21 años, toma la salida de su cuarto Dakar y, por primera vez, con su padre como compañero en la lista de participantes. “Formaba parte del plan para que se convirtiera en una auténtica piloto del Dakar”, explica el piloto de Ultimate número 251. “Ha acudido a la prueba tres veces como mecánica o para gestionar los medios de comunicación del equipo, antes de participar en coches. Ahora tenemos la oportunidad de1e88d.jpg correr los dos… es un regalo de la vida. He encontrado a alguien que se encargue de la gestión del equipo, lo que me permite implicarme al 100% en la carrera con Aliyah, al menos durante tres años. Me gustaría ayudarla a ser aún más rápida”.

Cuando compiten dos coches de la misma familia, se puede optar por la vía de la cooperación o por la de la rivalidad amistosa. En el caso de los Koloc, se ha elegido la ayuda mutua al 100 %, como explica Martin: “El plan es permanecer lo más cerca posible de ella y, si le pasa algo y tengo que sacrificar mi Dakar, lo haré”. Y, como era de esperar, eb22c.jpgAliyah opina lo mismo: “Si veo que tiene un problema, no podré fingir que no lo veo y seguir adelante. Es un deporte de equipo, así que, por supuesto, me detendré para ayudarle”. Una complicidad así invita necesariamente a preguntar al dúo sobre la posibilidad de que compartan habitáculo en el futuro. Al parecer, ya se lo habían planteado, pero surge un problema de difícil solución: “La verdad es que ninguno de los dos es capaz de sentarse en el asiento del copiloto”, admite la joven. Y el padre está totalmente de acuerdo y se muestra tan humildeda359.jpg que confiesa alguna hazaña anterior: “Apenas consigo conducir solo por la carretera, pero ser copiloto en un coche durante una carrera es otra cosa, ¡supondría el final de la familia! Lo hice una vez, pero después de pasar una semana en el desierto de Abu Dabi, ¡ni siquiera era capaz de decir cuánto es 3+3!”. La eficacia es lo que prima en Buggyra Racing. Para que Aliyyah pueda mejorar su 41º puesto obtenido en 2023 (25º en Ultime), la separación resultaba inevitable. Fuente: dakar.com

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