“El COVID-19 tiende a dejar secuelas en los deportistas que pueden afectar el rendimiento en la máxima competencia”

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El Fisioterapeuta y Kinesiólogo Deymar Arce Soria, que estuvo en la Selección de Bolivia, en una extensa entrevista con Razón Deportiva, explicó que “el COVID-19 tiende a dejar secuelas en los deportistas como acidosis, una neumonía básica, que van a evitar que la expansión pulmonar sea óptima y obviamente la oxigenación en la actividad de máxima competencia. Las secuelas pueden afectar el rendimiento”. Sus conceptos vertidos tienen un respaldo científico como las investigaciones del Hospital Universitario de Frankfurt y Reino Unido, que revelaron que otras de las consecuencias en la salud son los efectos cardiovasculares, inflamación miocárdica, complicaciones neurológicas y neuropsiquiátricas.

En la Selección de Bolivia hubo un jugador contagiado, a quién se le ha aislado, se le ha suministrado la medicación correspondiente y se le ha realizado los controles rutinarios de ese ámbito. Para que este jugador esté al mismo nivel de sus compañeros que no sufrieron un contagio “en el aislamiento se le sugiere que realice una actividad física aeróbica con una cinta ergonómica para que en la reintegración a los entrenamientos sean lo menos traumática posible”.

Con 34 años de edad, 10 de trayectoria profesional y múltiples posgrados, sobre el regreso a la actividad deportiva después del largo parate que ha provocado la situación sanitaria, explicó que se deberá tener en cuenta “un tiempo de readecuación en la parte metabólica. La readaptación a los ejercicios, a la funcionalidad del cuerpo, después de tanto tiempo es complicado. En el fútbol se tiene un tiempo de pasividad que como máximo no supera al mes. Ahora con seis meses de inactividad, el regreso a las prácticas obviamente será con algunos riesgos”.

Los clubes normalmente tienen un tiempo de descanso, tiempo que el médico del plantel como los mismos entrenadores recomiendan a los jugadores cuidarse en la alimentación y en algunos casos existe un control, pero con seis meses de parate fue imposible aconsejar medidas alimentarias para no subir de peso y mantener un estado físico óptimo. Deymar confió a este medio que “fue muy complicado realizar un seguimiento de alimentación y de trabajo físico de cada jugador. En Bolivia en este tiempo de pandemia prácticamente nos ha rebasado la situación, a los jugadores se les recomienda un protocolo de cuidados basado en un mecanismo de alimentación con el apoyo de un nutricionista y en relación al trabajo dado por el fisioterapeuta y preparador físico. El mantenimiento físico ahora dependió en el cuidado que tuvo cada uno de los deportistas”.

Existen parámetros y tiempos que se tienen en cuenta para volver a la competencia y un equipo profesional “necesita al menos dos meses de trabajo por el parate tan extenso que tuvieron todos los futbolistas. La readaptación funcional y metabólica lleva dos meses de tiempo para el regreso a la actividad deportiva eficiente y eficaz. Los trabajos deben ser planificados y organizados teniendo en cuenta la evolución de cada deportista. Sería un disparate que se comience con un trabajo físico, técnico y táctico. El trabajo debe hacerse según las necesidades individuales que tenga cada uno de los deportistas porque depende de la integridad de cada futbolista. Se debe regresar a los trabajos físicos en función a eso”.

Ahora con el regreso del fútbol profesional los jugadores están expuestos a una tremenda exigencia física y para evitar lesiones en algunos casos se les recomienda ingerir aminoácidos y vitaminas. Al respecto el profesional respondió que “todos los suministros que puedan ser utilizados en cuanto a la alimentación como vitaminas, carbohidratos y proteínas, haciendo una dieta balanceada, son posibles para que la readaptación muscular y metabólica sean más eficientes. En este tiempo de pandemia como método preventivo está basándose la alimentación en la ingesta de vitaminas, omega, zinc y componentes que eviten el contagio del COVID-19”. Añadió también que “en Bolivia como en muchos países de Sudamérica la eficiencia no es necesariamente en la parte profesional sino en la implementación de insumos, de equipamiento de detección, que sean adecuados para los pacientes en este caso del COVID-19 y en otros casos”.

Deymar Arce Soria es fisioterapeuta deportivo y al fútbol profesional llegó en el año 2.015, a San José de Oruro, desde donde recaló en la Selección de Bolivia, precisamente en la Copa América 2.019 de Brasil, formando parte del cuerpo técnico de Eduardo Villegas, de esa experiencia le ha quedado “momentos buenos con resultados deportivos adecuados, pero con una experiencia reconfortante”.

Ese trabajo, más su participación en la Copa Libertadores de América y Sudamericana con San José de Oruro, además por las capacitaciones que realizó en su trayectoria, lo expone como fuente de consulta en estos momentos de Pandemia. En su profesión se destaca porque trabaja con mucho profesionalismo y con la humildad característica de los elegidos.

 

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