Recién en el tie-break se definió el clásico sudamericano de vóley a favor de Brasil por 3 a 2 con parciales 19-25, 25-19, 23-25, 25-23 y 15-13. Argentina tuvo un buen desempeño en todos los sets, inclusive en el cuarto, cuando estaba con ventaja sobre su oponente, pero no pudo cerrarlo y terminó cayendo sobre el final, cuando los brasileños revirtieron el marcador. Después en el tie-break el buen trabajo de Brasil terminó dándoles el triunfo ajustado.
A excepción del primer set, en todos los demás Argentina no supo cerrar los parciales cuando había logrado una leve ventaja, incluido el tercer parcial, el cual ganó por dos
puntos por una gran reacción de su rival, que descontó sobre el final con cuatro puntos consecutivos. El cuarto set fue vital para el ganador porque levantó un resultado en contra. El haberlo ganado de esa forma le dio un envión anímico para crecer en confianza, fundamental para definir algunas jugadas o provocar el error en los argentinos. Con la derrota es más notorio que Argentina no pudo resolver en el momento oportuno, por ejemplo en el cuarto set cuando estaba 21-20 y la victoria no
parecía lejana.
Brasil se llevó la victoria porque ganó pelotas claves ya sea defendiendo o definiendo con potencia. Bruno Lima fue otra vez el goleador, en esta ocasión marcó 20 tantos, pero no alcanzó para el objetivo de Argentina.