Se trata de un delantero nacido en el barrio Yapeyú de la ciudad de Santa Fe y con paso por Racing Club de Avellaneda, Colón, Ferro Carril Oeste, Sarmiento de Junín, Deportivo Madryn, Unión La Calera de Chile, Metz de Francia, Necaxa de México, Portland de Estados Unidos, Fénix de Uruguay, entre otros clubes. Sumó 10 camisetas diferentes y su desvinculación, en casi todos los casos, fue por su problema con las adicciones.
Brian Fernández —hermano de los futbolistas Nicolás, Leandro «Uvita» Fernández y Juan Cruz Villagra— tiene una historia marcada por la tragedia y las adicciones: tras perder a uno de sus nueve hermanos y lidiar desde los 13 años con el consumo de drogas, no ha logrado consolidarse en el fútbol profesional. En la actualidad se encuentra sin club y alejado de la competencia profesional. Su última experiencia fue en Fénix de Uruguay, equipo con el que rescindió su contrato en marzo de 2026 sin llegar a debutar. Desde entonces, no volvió a jugar oficialmente y su futuro deportivo permanece abierto.
En los últimos días manifestó públicamente su intención de regresar a Deportivo Madryn, dónde jugó seis partidos (1 gol) en el primer semestre de 2022. El delantero de 32 años informó que mantiene un contacto frecuente con Ricardo Sastre, presidente de la institución aurinegra, y que ya le planteó directamente su deseo de tener una nueva oportunidad para volver a jugar al fútbol profesional.
El jugador creció en un entorno de carencia económica y afectiva. Desde chico, convivió a diario con el delito y el narcotráfico, después sufrió la pérdida de un hermano y más tarde la amenaza de muerte de su padre biológico. Sin el fútbol, su vida pierde sentido y contención. Entonces pide una nueva oportunidad y Deportivo Madryn puede ser una salvación en momentos de angustia.