En el inicio del Torneo Regional Amateurs esa realidad quedó evidenciado con la gran actuación de uno de sus juveniles. Un pibe de 19 años, que no solo hizo dos goles sino que, después, ante la prensa, expuso naturalmente compromiso colectivo, gratitud y lucidez mental. Los buenos resultados de los jugadores juveniles son consecuencia del entorno y la formación recibida.
«Dónde me toque jugar, haré lo mejor para ayudar
al equipo». «Esa me la regaló mi abuela, que me la hizo él. Muy contento por ella. Siempre me apoyaron, le agradezco». «Si, son mis compañeros, que siempre me acompañaron desde las inferiores. También están esperando su momento y cuando lleguen lo van a hacer de la mejor manera». Y «Seguimos igual que en todos los partidos preparados para una final. Todos los partidos son una final nueva. Vamos a seguir por el mismo camino».
Todas parecen frases preparadas, pero no. Son palabras espontáneas de un juvenil con lucidez mental y con un gran acompañamiento de su entorno. Se
trata de Diogo Montenegro, quien tuvo un gran debut en el Torneo Regional Amateurs. Dos goles y una actuación convincente, es decir que tiene argumentos para ser titular en un equipo que tiene la presión de ganar.
En la primera frase; «dónde me toque jugar, haré lo mejor para ayudar al equipo» está exponiendo un compromiso colectivo que tiene de su parte. En la segunda frase, habla de una bandera elaborada por su abuelo y en esas palabras existe gratitud como en la tercera frase, cuando responde sobre sus compañeros. En esas frases implícitamente reconoce el valor de la familia y la de sus pares. Y en la última frase está exponiendo la mentalidad que está aplicando el técnico Giménez para que sus jugadores estén concentrados en el objetivo, para que rindan al máximo y que sepan que no hay margen de error.
Por Renzo Toldo. Cronista Colaborador