En la segunda fecha de la Copa de la División Profesional (Copa Paceña) se produjo el debut de Leandro Lara, un niño de 14 años (algunos medios aseguran que tiene 15 años y 3 meses de edad). Fue en el partido que su equipo, Always Ready venció a ABB por 1 a 0. Lara se convirtió en el segundo futbolista más joven en debutar en el fútbol profesional boliviano.
Más allá del talento natural que pueda tener Leandro Lara, fue muy prematuro su debut en el fútbol profesional porque responde a una tendencia que tienen los clubes bolivianos.
Hubo varios casos en los últimos 30 años y ninguno de ellos llegó a brillar en el fútbol mundial. Ejemplos sobran; Mauricio Chajtur comenzó jugando con 15 años, jugó en distintos clubes de Bolivia, actualmente forma parte de Real Tomayapo. Diego Suárez con 14 años debutó en el Blooming, llegó al Dinamo de Kiev (Ucrania ), y jugó durante 9 años en ese club. Jorge Gary Paz debutó con 14 y 11 meses y siempre lo hizo en clubes de segunda línea de Bolivia. Moisés Paniagua hizo su debut con 15 años y 2 meses. Quizás el de mayor proyección. Actualmente está en el Wydad Casablanca de Marruecos. Saúl Choquevilca también debutó con 15 años en Always Ready y sigue siendo una promesa nada más. Y Mauricio Baldiviezo, el jugador más pequeño en edad en debutar. Lo hizo con 12 años. Nunca pudo progresar más allá de clubes bolivianos. Disputó 72 partidos y marcó 5 goles. Entonces está muy claro que quienes los hicieron debutar se apresuraron en tomar esa desición. A excepción de Paniagua, los demás jugadores no tuvieron la proyección que, los responsables de hacerlo debutar a temprana edad imaginaron en ese momento.
Cuáles son los inconvenientes normales a esa edad? Principalmente los riesgos son biomecánicos, psicológicos y sociales. El cuerpo y la mente no están preparados para afrontar las exigencias del profesionalismo. El cuerpo de un juvenil aún no ha completado el desarrollo del tejido muscular, articular ni óseo. Todos sufren a esa edad un fuerte impacto psicológico que después tiene consecuencias generalmente negativas porque sufren trastornos de ansiedad, sobreexposición y desequilibrio personal, además de la imposibilidad de la formación académica tan vital para sus vidas posteriores a la etapa de jugador profesional.
El debut de jugadores a esa edad puede responder a una estrategia del club para revalorizar al activo, llamar la atención del mercado o asegurar una venta futura. El fútbol profesional es una industria y por esa razón se adelantan los tiempos habituales de formación.