Los faraones se meten en octavos de final y por primera vez pasan una fase elminatoria ante una Australia que luchó hasta el final.
El australiano Christian Volpato dio comienzo al partido con un balonazo desde lejos al larguero. La gente todavía se estaba sentando y ya había comenzado la batalla en Dallas, un partido de dieciseisavos entre dos equipos que jamás habían pasado previamente una ronda eliminatoria en la Copa Mundial. El susto le llegó a los egipcios, pero estos reaccionaron rápido.
En el minuto 13 el equipo africano estaba más allá del susto. Un balón colgado desde la derecha fue desfilando por encima de un mar de cabezas hasta que en el segundo palo encontró a Emam Ashour. El centrocampista cabeceó picando el balón, que botó justo antes de la línea de gol, en un lugar imparable para Beach. Nunca antes de esta Copa Mundial había marcado un gol con su país, en este torneo lleva dos.
Egipto dominaba, tocaba el balón rápido, aunque las ocasiones no eran numerosas. Al contratiempo del gol, Australia le sumó otra desgracia, porque una lesión en la rodilla del lateral Jordan Bos obligó al equipo a hacer un cambio en el descanso y que entrase Kai Terwin. Fuente: fifa.com