El 1-1 entre Japón y Suecia, con goles de Daizen Maeda y Anthony Elanga, clasificó a ambos a los dieciseisavos de final por detrás de Países Bajos, líder del Grupo F.
Japón y Suecia empataron 1-1 en Dallas y cerraron la tercera jornada del Grupo F con un resultado que, en el fondo, le sirvió a los dos. Los goles juntos llegaron, en apenas diez minutos del complemento, después de un comienzo que había entregado poco.
La primera parte fue un ejercicio de paciencia que rozó la monotonía. Ninguno de los dos equipos encontró los espacios para lastimar al rival y los porteros estuvieron casi como espectadores. La única nota de color llegó con la lesión de Isak Hien, que tuvo que abandonar el campo en el minuto 37 y le cambió los planos a Graham Potter antes del descanso.
El complemento trajo otra historia. Japón salió decidido a romper el cerrojo y en el minuto 55 lo logró: una jugada colectiva terminó con Daizen Maeda dentro del área para fusilar a Widell Zetterström. Suecia no tardó en responder. Elanga tomó el balón por la banda derecha, recortó hacia el centro y soltó un remate pegado al palo que Suzuki no pudo hacer nada.
Dos golpes en menos de diez minutos que le devolvieron al partido toda la tensión que le había faltado durante la primera hora.
En el tramo final, ambos equipos buscaron el gol de la victoria sin encontrar. El partido se abrió y las ocasiones llegaron en ambas áreas, pero la precisión no acompañó y el marcador no volvió a moverse. El empate terminó siendo justo para los dos.
Con ese resultado, Japón cierra el Grupo F como segundo y se enfrentará a Brasil en los dieciseisavos, uno de los desafíos más exigentes que el torneo puede ofrecer. Suecia, en cambio, queda entre los mejores terceros a la espera de conocer a su rival, con la incertidumbre como única compañía hasta que terminen de definirse los demás grupos. Fuente: fifa.com