Bosnia desborda a Catar con una buena aportación de los jóvenes y sueña con estar en la siguiente fase. Con goles de Alajbegovic (18’PT), Sultan Al-Brake en contra (34’PT) y Mahmic (35’ST) le ganó a Qatar por 3 a 1. Hassan Al-Haydos (43’PT) descontó para el vencido.
Era el partido de los magullados, los que no estaban consiguiendo los mejores resultados, pero al fondo del túnel había todavía esperanza. Solo valía ganar, porque la derrota era la eliminación y el empate hundía a ambos, y eso es exactamente lo que hizo Bosnia y Herzegovina, que con su victoria logró quedarse en la tercera posición del grupo y, por lo tanto, mantiene opciones de ser uno de los ocho mejores terceros que disputarán los dieciseísavos de la Copa Mundial de la FIFA 2026™.
Había recompensa en la victoria y Bosnia empezó muy pronto buscándola. El equipo europeo, que llegó a Norteamérica tras dejar en el camino a la tetracampeona Italia, no había encontrado buenas sensaciones ni contra Canadá ni contra Suiza, dos rivales que les habían desbordado. Contra Catar no fue así, dejaron atrás la planificación defensiva de los primeros partidos y fueron al ataque, con jugadores jóvenes y prometedores como Alajbegovic y Bajraktarevic entrando por las bandas y Dzeko, la leyenda, en el centro del ataque para rentabilizar el trabajo de los novatos.
Fue Alajbegovic, precisamente, el que abrió el marcador a la media hora de juego. El joven jugador recorrió la frontal del área buscando el disparo, intentando evitar que golpease en los rivales, y vaya si lo consiguió, encontró un derechazo tremendo, a cerca de 80 kilómetros por hora, un disparo fortísimo y, por supuesto, inapelable para el guardameta catarí.
Eran los mejores minutos de los bosnios y la defensa catarí se mostraba insuficiente para detener lo que les venía de frente. Unos minutos después tomó el balón Edin Dzeko, que cumplía 150 internacionalidades, es el gran jugador de la historia bosnia, y se sacó de la manga un centro-chut que pegó en Sultan Al-Brake y con ese toque se fue hacia la puerta catarí.
Era una buena ventaja para los balcánicos, que a partir de ahí, y especialmente en la segunda mitad, se dispusieron a contemporizar, a ralentizar el ritmo. Catar, tocada por lo que había sucedido, vio poco a poco que existía una rendija por la que introducirse, no era imposible hacer daño a Bosnia.
Antes del descanso, llegó el gol de Al-Haydos, que al igual que le ocurre a Dzeko es el emblema del fútbol en su país. Fue una jugada ratonera, un remate sencillo pero efectivo. Todo quedaba abierto, aunque necesitaban dos goles.
El equipo asiático continuó empujando, poniendo en dudas a los bosnios en la seguna mitad. Un disparo de Akram Afif, el mejor jugador de los cataríes, fue detenido por el portero y Lopetegui incluso intrudujo en el campo a Almoez Ali, el máximo goleador histórico del país, a ver si así encontraba el camino hasta el empate.
No sucedió, cuando faltaban diez minutos para el final Bosnia encontró un balón en ataque y volvió a desarbolar la frágil defensa catarí. El 3-1 fue cosa de Mahmic, especialmente atinado en esta Copa Mundial. Con el 3-1 todo quedaba decidido: Bosnia es tercera y puede soñar, Catar está fuera del Mundial. Fuente: fifa.com